PIZZA CROCANTE

INGREDIENTES

500 gramos de harina de trigo
250 gramos de agua
25 ml de aceite de oliva
12 gramos de sal (1 cucharada, más o menos)
15 gramos de levadura (1 cucharada copeteada, más o menos)
5 gramos de orégano (1 cucharadita, aproximadamente)
Harina de sémola, la necesaria

PREPARACIÓN

Hacer una fuente con los ingredientes secos. Agregar un poco de agua, y la levadura
Agregar el resto del agua por tiempos. Amasar bien dejando que el gluten se trabaje.
Dividir la masa en 3 porciones. Bolear lubricando la masa con aceite antes de poner a fermentar.
Esperar unos 20 minutos o hasta que doble su tamaño.
Amasar las bolitas con harina de sémola, y poner a fermentar de nueva cuenta (otros 20 minutos).
Picar los discos con un tenedor.
Preparar las pizzas al gusto y hornear a 180º de 15 a 20 minutos.

Lo que debes saber:

Sabes que el gluten ya se ha desarrollado cuando se forman pequeñas burbujitas en la masa luego de golpearla fuertemente (como si le dieras una nalgada!).
La harina de sémola es básica, asegúrate de usar una buena cantidad al amasar y de enharinar la charola con ella. Lo que hace es absorber la humedad de la masa, salsa y demás ingredientes dejando una pizza bien profesional, crunchy y sequita.
Por último, la levadura que se utiliza en esta receta es fresca: la mejor porque ayuda a la elasticidad de la masa, a la consistencia de la miga y a que fermente a la perfección.
Otra cosa importante que debes saber es que la masa la puedes preparar a mano (los hombres son los candidatos ideales porque se requiere mucha fuerza en los brazos, jo, jo, jo!) pero si tienes una buena batidora con gancho la puedes hacer ahí. Lo más importante es respetar el orden en que agregas los ingredientes y aunque suene tonto, conocer tu masa.
Ya que tienes tus hermosos discos, la salsa para pizza se prepara de la siguiente manera:

2.5 kg de jitomate
1 cebolla mediana
8 dientes de ajo
50 gramos de albahaca fresca
500 ml de puré de tomate
Orégano, sal y aceite de oliva en cantidad suficiente

Manera de hacerse

Picar finamente el jitomate, la cebolla y los ajos. Freír en suficiente aceite la cebolla hasta que cambie de color, agregar el ajo y dejar que saque sus jugos. Agregar el puré de tomate, la albahaca troceada, orégano y sal al gusto. Dejar que espese un poco.

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